domingo, diciembre 28, 2008

ORACIÓN " BENDITA SEA TU LUZ "




ORACIÓN "BENDITA SEA TU LUZ"

POR PROF. DR. MERVY ENRIQUE GONZÁLEZ FUENMAYOR
MARACAIBO.ESTADO ZULIA.REPÚBLICA DE VENEZUELA.AMÉRICA DEL SUR.
TOMADA DE SU VERSIÓN ORIGINAL VIERNES 08 DE AGOSTO DE 1997.
TRALADADA A LA RED EN DOMINGO 28 DICIEMBRE DE 2008.
Autoría del Prof. Dr. Mervy Enrique González Fuenmayor
DOMINGO 28 DE DICIEMBRE DE 2008.

(Fragmentos elegidos de la sección: "MERVY GONZÁLEZ ESTÁ CONVERSANDO CON…" que formó parte de un programa radial en el que participó como conductor por espacio de cuatro años aproximadamente: 1996, 1997, 1998, 1999, que se trasmitía en una estación radioeléctrica ubicada en la ciudad de Maracaibo-.Estado Zulia.- República Bolivariana de Venezuela. América del Sur).



O R A C I Ó N

Tu nombre está en mis labios, como alborada fresca y renacida. Eres Pérez gloria del padre , su luz recién amanecida. Te alabo, te bendigo y en la fragancia de este nuevo día te acepto como luz de mi camino, el Dios de mi alegría. Cualquier palabra y gesto tuyo son mensajes de amor Pascual. Hoy lavas los pies y humildemente te haces pan . Que más pueden tus manos en esta mañana, ofrecer o regalar. Por este encuentro en oración, enséñame señor a servir y hacerme pan. Hazme humilde y solidario. Enséñame a servir señor. Pon frescura de amor entre mis manos y gozo de humildad en mi servicio. Has que mis ojos y mis labios transpiren tu evangelio en horizonte de calor humano. Enseñarme el camino de los pobres y hazme señor humilde y solidario. Amén y amén...

COMENTARIO

(APLICACIÓN A NUESTRA VIDA)

Cuando se platica con el señor, infinitas emociones que son imposibles de expresar en palabras, invaden todo nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestro espíritu, nuestro corazón. Profundas sensaciones de amor, de misericordia, actitudes de solidaridad, de respeto, de amor. Estar en la presencia del señor en esta mañana es sencillamente inefable. Con él hemos conversado y hemos puesto de relieve la necesidad de tener siempre en nuestros corazones su luz. La necesidad que tenemos de ser solidarios pero al mismo tiempo debemos pedirle al señor que eche a un lado las ambiciones desmedidas y poco razonables, que a veces como seres humanos enarbolamos. Jesús rey rico, que te hiciste pobre nosotros. Tu no tenías ni una piedra donde recostar tu cabeza. Yo tengo más que una piedra. Tu te preocupabas por las cosas de tu padre y yo me preocupo en demasía por las cosas mías. Me doy cuenta señor de que no soy feliz porque tengo ambiciones desmedidas y poco razonables. Si recién consigo un empleo ya me veo como un jefe. Si rindo bien una materia, creo que soy capaz de dominar el mundo. Se que una dosis de ambición estimula mis capacidades y mis ganas, ello es cosa buena. Pero me veo extremadamente ambicioso hasta el límite de la codicia. Quiero tener muchas cosas, no dándome cuenta de que una sola cosa es necesaria. Quiero sentarme a tu izquierda o a tu derecha sin ser capaz de deber tu cáliz. Quiero ser el primero en todo y hago sentir mi autoridad con dureza. Día a día construye mi propia torre de Babel, queriendo así alcanzar tu cielo , poco me acuerdo de pedirte ayuda. Me autoabastezco y considero rebajarme el reconocer mis limitaciones. Soy muchas veces temerario y desproporcionado. No mido la relación entre lo que quiero obtener y mis pobres fuerzas. Quiero ser el fuerte que no hoy. Sin embargo señor Jesús, tu nos enseña a ser de otro modo. Quisieron hacerte rey y tu te negaste. Rechazaste honores .Te coronaron, si, pero con espinas. Tuviste tu trono sobre la cruz del Gólgota. La enseñanza de tus apóstoles nos dice que los ambiciosos son enemigos de la cruz de Cristo, de tu cruz. Porque tienen puesto su corazón en las cosas de aquí abajo. Señor Jesús poco ambiciono, dame señor cruz la pobreza de pedir sólo el pan de cada día y de frenar mis ambiciones desmedidas. Ánimo, gozo, alegría...




ETIQUETAS: honores, coronación, aquí abajo, allá arriba,


N O T A D E L A U T O R
AMIGOS Y AMIGAS, esta oración con comentario incluido, forma parte de una larga lista de ellas y que movido por el Espíritu Santo, ofrendaba al Señor de Lunes a Viernes a las siete de la mañana, en un programa radial de opinión, en el que participaba en compañía de una periodista, en el cual mi persona le dedicaba tres minutos o más (dependiendo de la Producción y/o de Máster) a orar y analizar esa oración aplicándola a la cotidianidad de nuestra vida, de nuestros actos, de nuestras, alegrías, tristezas, éxitos, fracasos, tragedias, tribulaciones, bonanza, prosperidad, bienestar, etc. Todo con la intención de establecer como verdad aquella según la cual Dios siempre está con nosotros, que todo lo que nos ocurre es para bien, que existe un plan o proyecto de salvación para cada uno de nosotros diseñado por el mismísimo Dios, cuyo cumplimiento, decisión y elección depende de ti. Así que -parafraseando la escritura bíblica- "DIOS NOS HIZO SIN NUESTRO CONSENTIMIENTO, PERO NO NOS SALVARÁ SIN QUE LE OFREZCAMOS ESE CONSENTIMIENTO". ES DECIR, NUESTRO PERMISO Y AUTORIZACIÓN. El Señor es un caballero, y está siempre a las puertas de nuestro corazón, para que le abramos y pueda entrar para guiar nuestra vida y ofrecernos su santidad, gozo, alegría, discernimiento, sabiduría, y sus infinitos dones espirituales y materiales. Esa estación radioeléctrica está situada -todavía está al aire- en la ciudad de Maracaibo, Estado Zulia, República Bolivariana de Venezuela.